IX PIKNIC ORGÀNIC // el último de 2016

¡El frío no puede con la energía de lxs quirhorterxs! La sensación, además, es que no obstante las adversidades  [incluso climáticas], cada Piknic es mejor que el anterior.

El día prometía bien. Ya solo mirando el cartel, teníamos cantidad de actividades espontáneas que habían surgido a lo largo de la semana anterior propuestas por lxs quirhorterxs. Un djset polako, la tejedura del mapa del barrio y un experimento de última hora con estufa cohete.

La mañana empezó con una sorpresa: chapas del quirhort para lxs primerxs en llegar (mentira, que había para todxs!). Es una condecoración de mucho respeto poder llevar al pecho (o donde sea) una marca tan compostosa.

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A parte, calentamos motores con el rutinario mantenimiento de los compostores. A parte de vaciar el compost ya listo y cribarlo, hemos (por fin) habilitado un rincón donde poder almacenar las fichas de los composteres.

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En esta caja van las hojas donde apuntamos todas las operaciones con las composteras y con las que hacemos el seguimiento de la actividad. Es la base que nos permitirá ser un poco más rigurosxs a la hora de definir el proceso de compostaje y así poder sacar resultados estables de lo que se está produciendo a partir de los restos orgánicos que recogemos.

El espacio de información también ya cuenta con un techo-maceta en toda regla, donde empezaremos a trasplantar en breve aloes y otras plantas aromáticas.

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Paralelamente empezamos a tejer el mapa del entorno del Quirhort. Esto nos permitirá poder visualizar el entramado (cada vez más denso) que relaciona el Espai Quiró con el territorio y saber la procedencia de toda clase de material y aportaciones que llegan aquí. Desde la madera hasta las cocinas que producen el orgánico. Y los ladrillos, todavía envueltos en  un intrigante misterio.

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Para mitigar el problema de la temperatura, sobretodo contando con la previsión de que la asemblea se alargaría un rato más después de la puesta del sol, quisimos experimentar con las estufas cohete (o rocket mass heater en inglés). Este sistema, ya en uso hace muchas décadas en países con inviernos mas fríos y largos que los nuestros, está volviendo a ser considerado por su mejor eficiencia, por el poco consumo de leña y, sobretodo, por las bajas emisiones de gases. El sistema se basa de un lado en la doble combustión (la primera del oxígeno, la segunda de los gases residuales) y del otro en el aprovechamiento del calor a través de una “masa” que pueda almacenar temperatura.

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Con ladrillos de producción artesanal, cocidos en el bosque de Cerdanyola y con el barro recogido en la misma zona, construimos en menos de dos horas (pero con muchas manos!) una pequeña estufita que nos ha permitido pasar un rato ameno a la intemperie. Y también deshacernos de buena parte de los restos de madera que no podíamos ya reaprovechar para la construcción.

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No faltaron las notas divertidas y de folklore: transportar un tubo de seis metros de largo por el barrio dio la tónica de toda la aventura.

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Intentamos hacer un “caldo verde” con coles de la huerta, pero la temperatura no dio lo suficiente para que hirviera el agua de la olla. También el experimento no salió del todo bien, ya que había mucho retorno de humo en la primera cámara de combustión. La cual cosa nos dice que habrá que volver a rehacerla considerando mejor las proporciones entre las distancias de las camáras y el tamaño de las chimeneas. Seguiremos intentando hasta que el invierno nos de tiempo.

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Para algunxs hubo también otras maneras de calentarse. Al ritmo de las polkas, Lena, compañera polaca, nos introdució en las bases del baile y de los sabores (también de gradaciones subidas) de aquellas tierras.

Todo, como siempre, aliñado con los inventos pepitorios: en la mesa fue digno de mención el invento-recicle de las naranjas-cremas-catalanas. Las medias naranjas que sobran de los zumos habían sido reaprovechadas con un relleno de crema debidamente chamuscado por el piroAntonio!

El día se cerró con la asemblea a la que participan siempre más personas y que tienen siempre más temas de los que hablar.

Se ha fijado la fecha del próximo piknic para el día 21 de enero 2017.

El día 17 de diciembre se ha propuesto celebrar un antipiknic y así empezar con el proyecto de rediseño del espacio propuesto por lxs estudiantes del Serra i Abella, que se concluirá en enero.

Así nos despedimos de este 2016. Fue en febrero de este año cuando empezamos con el 1piknicorgánic. A día de hoy, las expectativas son altas y el sentimiento palpable para un feliz y próspero 2017 de comunidad quirhortera!